EL NIÑO PISCIS

Regido por el planeta Neptuno, el niño Piscis nace envuelto en una atmósfera de misterio y ensoñación. Ya desde pequeño presentará un aspecto beatífico, inspirado, frágil y seductor. Realmente será un modelo de niño, todo sonrisas, poco llorón, no tratando generalmente de llamar la atención; te preguntarás muchas veces si sigue ahí donde lo dejaste. Pero no se ha movido, está jugando a que se monta en un caballo alado llamado Pegaso. Y tú te quedarás pensando de dónde sacó el nombre, recuerdas haberlo leído en un libro de Mitología, pero no te acuerdas del todo. Te llevarás más de una sorpresa como ésta.

El niño Piscis, generalmente reservado, fantasioso, y ocasionalmente falto de responsabilidad y poco ordenado, vibra en una onda diferente al resto de los mortales. Cuando vaya creciendo, muchas veces te preguntarás el motivo de su forma de actuar, tan indiferente por sus cosas y tan preocupado por los sufrimientos de los demás, por qué no puede poner la misma fuerza de voluntad. Será bastante difícil que lo descubras; Piscis está lleno de misterios insondables, que a veces a él mismo le confunden.

El niño Piscis necesitará una sana dosis de atención y apreciación. Habrás de estar atento a él y estimularle, porque no se siente seguro de su capacidad. Hazlo en la medida que lo necesite, pero respeta también sus momentos de retraimiento. Cuando le acomete uno de sus misteriosos ataques de soledad, déjale en paz. Su mente estará tan lejana que no podrás seguirla. Los niños Piscis siguen sus propias reglas, son sensibles y es posible que las actitudes bruscas les hieran profundamente; las lágrimas suelen ser frecuentes.

Normalmente, el niño Piscis preferirá la compañía de los adultos en vez de salir con otros niños. Ya desde muy pequeños, tienen una profunda sabiduría y comprenden intuitivamente situaciones que aún quedan muy lejos de su alcance. Les disgusta la verdad fría, árida y desnuda. Querrán embellecerla con mil fantasías y hay veces que serán acusados de mentirosos.

Sin embargo, tu hijo Piscis no miente por maldad, ni por oportunismo. Él necesita adaptar la discordancia que hay entre su rico mundo interior y la dureza de la competitividad diaria. El niño Piscis cree en las grandezas y en las glorias del hombre, pero se niega a aceptar sus miserias. Necesitará por tanto un fuerte dosis de entusiasmo, optimismo y confianza en sí mismo, añádele un poco de pragmatismo y enséñale la realidad poco a poco. Si lo haces así, él se encargará de adaptarse a ella. No le reprendas con excesiva dureza, se replegará en su mundo y no es bueno que viva allí demasiado tiempo.

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