EL NIÑO ESCORPIO

Tu hijo Escorpio viene al mundo dotado de un carácter tremendamente poderoso y una voluntad férrea. Ya desde pequeño mostrará cierta rebeldía, independencia de carácter, profundidad en sus emociones e inteligencia. No es que sea despierto, es que sabe e intuye las intenciones más secretas en cuantos le rodean.

Por lo tanto, a este niño no deberás manipularlo, deberás educarlo. El niño Escorpio tiene que confiar en ti, ya que si le decepcionas no se le olvidará y podría convertirse en un rebelde. Él por su parte, es un proyecto de líder. Su personalidad magnética cautivará en el futuro a todo aquel con el que trate y su tenacidad y perseverancia pueden llevarle directamente al triunfo. De momento, su mirada firme y penetrante será un anticipo de lo que será mañana.

El niño Escorpio también es muy sensible y fácil de herir. Su carácter le impulsará a tomarse la justicia por su mano, reflejando todo lo que reciba multiplicado. Si es maltratado física o psicológicamente no se quedará cruzado de brazos. Si un amiguito con mal genio le rompe deliberadamente su tren eléctrico, es posible que el pequeño Escorpio le rompa a su vez el triciclo, el camión de bomberos y le revuelva las piezas del puzzle. Para Escorpio el sentido de la justicia es tan fuerte como el de venganza. Así, será también leal a sus amigos y devolverá lo bueno que le hagan multiplicado por diez.

Tendrás que ser fuerte para poder educarlo con firmeza; es un niño que solo puede aprender de aquellos a quienes siente más fuertes que él. Con su apariencia desenfadada y a veces sarcástica en su forma de hablar y en sus modales, tu hijo parecerá franco y directo, pero no por ello será menor su necesidad de intimidad; tiene sus pequeños secretos en los que no deberás entrometerte. Un niño Escorpio necesitará una disciplina firme y constante. Tendrás que enseñarle a ser considerado con los débiles, a saber perder, a respetar la autoridad y a perdonar cuando alguien le hiera.

Mientras vaya formando su carácter, te verás tú misma impresionada por su mentalidad brillante y por el magnetismo que irradia. Bien vale la pena estimular ese coraje y esa honradez excepcionales y protegerlos de un Super Yo, capaz de pervertirlos o destruirlos. Poco a poco, el niño Escorpio aprenderá a controlar su temperamento volcánico y a enfocar sus energías en cosas creativas.

Los misterios le apasionarán, luchará fuerte y firmemente para lograr lo que desea, apasionándose profundamente por todo lo que emprenda. Hay que educarlo con suavidad y afecto para que elija el lado luminoso de la vida. Que aprenda a apreciar la belleza para no caer en crisis autodestructivas. Procura que su autosuficiencia no te impida ofrecerle tu apoyo; el niño Escorpio lo necesita aunque parezca burlarse de la aprobación ajena.

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